El sistema de yanapa y antropización de los páramos ecuatorianos.

Páramos Chimborrazo

08 April 2015 | News story

En el tiempo de la conquista, los páramos de Ecuador fueron ocupados por grandes haciendas y una población marginada y sin tierra, obligadas al sistema de sitiaje o yanapa. Las implicaciones en el uso y manejos de las tierras llegan hasta nuestros días.

Las Asociaciones de Trabajadores Agrícolas de Pulinguí-San Pablo y Chorrera Mirador (Provincia de Chimborazo, Ecuador), con las cuales trabaja el proyecto regional "Comunidades de los páramos" se encuentran ubicadas en las faldas del volcán Chimborazo, dentro de la zona de amortiguamiento de la Reserva de Producción Faunística Chimborazo. Estas están conformadas por indígenas kichwas puruwaes, quienes a pesar de no haber habitado regularmente en el páramo, han sido históricamente vinculados a él, primero por el uso ancestral de sus recursos naturales y nichos ecológicos, y en segundo lugar, por el sistema de relacionamiento denominado “yanapa” al que fueron obligados con la llegada de los españoles en la colonia.

La yanapa aparecen al constituirse los obrajes entre los siglos XVI y XVII. Según este acuerdo, el indígena obtenía acceso al agua, leña, pasto y materias primas a cambio de uno o dos días de trabajo para las haciendas.
La yanapa era también llamada “sitiaje” por que permitía el acceso a pastos para alimentar los animales de los indígenas; los sitiajeros, a parte de la renta en trabajo, también pagaban una renta especial por el pastoreo de cada oveja (Meyer, 1996).

La Corona española incentivó de tal manera la formación y modificación del uso del espacio, que en las antiguas zonas de producción agrícola indígena pobladas de bosques y matorrales nativos, en zonas de altura, para mediados del siglo XVII se calcula que pastaban 1.4 millones de ovejas en Riobamba (más del 50% de ovejas del territorio de la Audiencia). Esto significó el despojo de las tierras y una disputa por la mano de obra de los indígenas tanto en el laboreo de las tierras como en la confección de paños y bayetas que eran enviados desde el Corregimiento de Riobamba (actual provincia de Chimborazo) a mercados de consumo en las regiones mineras del Perú, Nueva Granada e incluso Chile (Coronel, 2009).

Durante la conquista, los rebaños de camélidos sudamericanos desaparecieron rápidamente por la cacería de los españoles, la alimentación de los soldados en las guerras civiles y por la extirpación de idolatrías; a la par fueron remplazados por animales europeo, principalmente ovejas, cuyo impacto en el suelo de los páramos es mucho mayor (Hofstede, 2014).

Las haciendas con propietarios foráneos y una nueva mentalidad, agregaron al pastoreo los monocultivos, sustituyendo al maíz, tubérculos y legumbres indias con los cereales para el mercado. Con ello rompieron el ancestral equilibrio indígena del uso de pisos ecológicos para reemplazarlo por un sistema de producción intensiva donde los indios representaban sólo la fuerza de trabajo (Coronel, 2009).

Posteriormente, en el siglo 20, se dio el proceso de reforma agraria, permitiendo a los indígenas del Chimborazo pasar de sitiajeros a dueños de las tierras de páramo. Sin embargo, la práctica de pastoreo de borregos (tradición con la que estaban acostumbrados por generaciones) se mantuvo y se extendió a la agricultura y a la crianza de ganado vacuno.La situación actual de las comunidades rurales de los páramos, tanto indígenas cuanto mestizas, es producto de la combinación de procesos de colonización, marginalización, migración y mestizaje. Sin embargo, una mayor consciencia colectiva ha resultado en mayor apoyo a estas comunidades mediante proyectos de desarrollo rural, conservación participativa e investigación. Gracias al reconocimiento del páramo como ecosistema especial, ya se observan ejemplos de sistemas socio-ecológicos bien manejados, con equilibrio entre uso sostenible y conservación del territorio (Hofstede, 2014).

Preparado por: Sanchez, D. & Izurieta.X. 2015. Ecopar. Quito,Ecuador.

El Proyecto Regional "Comunidades de los Páramos" es ejecutado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, Oficina Regional para América del Sur) e implementada, a nivel nacional, por las siguientes organizaciones: Tropenbos Internacional Colombia, Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humbolt, en Colombia, Ecopar y Grupo Randi Randi en Ecuador, e Instituto de Montaña, en Perú, esta iniciativa se lleva a cabo con el financiamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia.

Más información: Marcos Cerra Becerra - Coordinador del proyecto -

[email protected]

 

Bases de datos sobre conservación

Portal CES newsletter

Infórmate de las últimas noticias

Suscribirse a Portal CES newsletter feed