Capacidades comparativas y competitivas en el páramo: un hombro muy pequeño para una carga muy grande.

Fidel Torres G.1
I. AGUA, EL FACTOR DE MAYOR SENSIBILIDAD: ¿DEQUÉ Y DE QUIÉNES DEPENDE?

El proceso del cambio climático ya ha comenzado a manifestar evidencias de sus consecuencias en el componente más sensible de cualquier ecosistema: el ciclo hidrológico, del que depende la biodiverisidad, los agroecosistemas, la actividad industrial y la salud de las sociedades. En una región como Piura, cuya costa semiárida es completamente dependiente de los ecosistemas andinos para su provisión de agua, las variaciones en cantidad, temporalidad (meses de ocurrencia) y frecuencia de anomalías del ciclo hidrológico de las cuencas que desencadenan la actividad humana, exige que su control planificado adquiera nivel de alta prioridad como concepto orientador para la toma de decisiones y acciones específicas a emprender como forma de controlar y disminuir las vulnerabilidades territoriales existentes frente a las amenazas naturales y socio-económicas. Es decir, el manejo integrado, operativamente expresado como la articulación planificada entre las organizaciones productivas agrarias de la parte baja de las cuencas y las Comunidades Campesinas agrarias de las nacientes de ellas, a fin de ejercer el manejo sostenible desde los intereses y visiones de desarrollo de los actores directos involucrados en su uso intensivo.

La principal zona de páramos del norte del Perú se encuentra en la provincia de Ayabaca. En ella se distribuye la población en subcuencas del río Quiroz y del Calvas: Samanga (El Toldo y Espíndola) con 1,347 personas, Tapal, Yanta, Ambulco con 2,800 personas y Pacaipampa (Bellavista, San Juan, El Palmo y Totora) con 5,638 personas . En total se registra una población aproximada de 9,785 personas (Instituto de Montaña. 2010)2. En el entorno de los bosques de neblina principalmente en Huancabamba, es la Comunidad Campesina de Segunda y Cajas con 15,000 personas, la que posee la mayor parte de este ecosistema. Son las Comunidades del entorno de los páramos de Ayabaca quienes abastecen con 3,700 tn anuales de maíz amiláceo y 1,500 tn de trigo anualmente; mientras las comunidades del entorno del los bosques de neblina de Huancabamaba aportan con 7,500 tn de papa, 1,500 tn de maíz amiláceo y 1,200 rn de trigo anualmente (DRA-Piura.2014)3.

Valoración económica del agua en la cuenca binacional Catamayo Chira

Los páramos y bosques de neblina de los andes de Piura constituyen las nacientes de cuenca de los ríos Quiroz, Chinchipe y Huancabamba. Los páramos del Quiroz suministran agua para el reservorio de San Lorenzo que irriga 40,000 ha en la provincia de Piura, los bosques de neblina de río Blanco suministran agua a 15,000 ha de agricultura orgánica de exportación de café y otros cultivos de la provincia de San Ignacio; y los páramos del Huancabamba representan la fuente hídrica del Proyecto Olmos para irrigar 38,000 ha en Lambayeque y del Proyecto Alto Piura para integrar 20,000 nuevas ha y reactivar otras 30,000 en las provincias de Morropón y Huancabamba.

Importancia hidrológica de la vegetación en las cuencas

El estudio más importante y detallado sobre cuencas en el norte del Perú es el realizado por el Proyecto Binacional Catamayo-Chira desde diferentes aspectos y enfoques multidisciplinarios, uno de ellos es la Valoración económica de los Recursos naturales en la cuenca binacional Catamayo-Chira, realizado por Gonzales et al (2005)4 enfocado en el rol del tipo de vegetación de las nacientes de cuenca en el servicio ambiental hídrico.

La acción protectora de la cubierta vegetal depende de sus tipos, siendo los de mayor importancia: el bosque nublado y el pajonal de páramo, ya que son los responsables de la mayor contribución a la retención del agua de precipitaciones en las cuencas (Marisus, 1991). Estas dos formaciones vegetales constituyen la zona más importante del Área Proveedora del Servicio Ambiental Hídrico (APSAH). Por ello, la vegetación de importancia hidrológica merece un especial tratamiento y atención que permita mantener la provisión del servicio ambiental hídrico, y ya que su superficie es mínima, es prioritaria su conservación. De otra parte, propietarios de las tierras ocupadas por la vegetación de importancia para la provisión del servicio ambiental hídrico se constituyen en los oferentes de dicho servicio ambiental, su identificación constituye un elemento clave para el desarrollo de mecanismos de Pago por Servicios Ambientales para la Protección del Recurso Hídrico.

En la Subcuenca del río Quiroz tributaria de la cuenca binacional Catamayo-Chira, el área con vegetación de interés para la prestación del servicio ambiental hídrico ocupa 17,142.02 ha que corresponden al 5,51% de la subcuenca. Los subtipos de cobertura vegetal que la integran son tres: pajonal de páramo y pasto natural (Ppr Pn) 2 665,08 ha (0,86%), pajonal de páramo con 10,359.65 ha (3,33%) y, bosque natural húmedo de montaña ha (Bn hm) con 4,117.29 ha (1,32%) (Gonzales et al. 2005). De total de precipitación que recibe la cuenca binacional, la subcuenca Quiroz recibe el 19,98%, el sistema Chira el 10,96% y finalmente la subcuenca Chipillico el 3,25%. Gonzales et al (2005). Esta situación es relevante si se considera que aproximadamente el 70% del agua colectada en la cuenca binacional es aprovechada por Piura, pero en el aporte sólo el 30% se logra en territorio peruano principalmente en la subcuenca del Quiroz.

La innovación en el control de ecosistemas estratégicos: competencias sociales.

En el Valle de San Lorenzo, se ubica la Junta de Usuarios de San Lorenzo (JUSAL) que es la organización operadora del agua de los ríos Quiroz y Chipillico, administra, opera y mantiene el sistema de riego mayor y menor del reservorio de 250 millones de metros cúbicos, para 16 Comisiones de Regantes con más de 12,000 agricultores(as) del valle que cubre una superficie de riego de 42,000 ha (Cabrejos. 2011)5. En ellas se produce: 18 mil has de mango, 9 mil de limón y 5 mil de arroz por campaña y 4 mil de otros cultivos. El propósito de la JUSAL es la gestión sostenible de las sub cuencas de los ríos Quiroz y Chipillico, con la prioridad actual de contribuir a la conservación de sus NACIENTES, como estrategia de adaptación frente a los procesos de descenso de precipitaciones en las nacientes, sedimentación del reservorio durante los episodios de EL NIÑO, deforestación de los bosques de neblina, expansión de concesiones mineras para potencial extracción de minerales y alteraciones que se están generando por el cambio climático que amenazan al ecosistema páramo, último piso ecológico altitudinal de los andes de Piura (JUSAL. 2013)6.

Ante las evidencias de las alteraciones ambientales que afectan al sistema regulado de riego, la JUSAL implementa innovaciones tecnológicas, organizativas e institucionales orientadas al manejo de sus cuencas alimentadoras de agua, siendo la más ambiciosa de ellas; la inversión en el manejo sostenible de los páramos y bosques de neblina de las nacientes mediante la creación del Fondo del Agua; cuyo propósito es el pago por el servicio ambiental hídrico, que se grava a cada usuario del sistema regulado con una cuota por m3 de agua usado (JUSAL. 2013). Esto constituye la innovación institucional más avanzada de un primigenio pacto colectivo entre productores agrarios del valle de San Lorenzo y las Comunidades Campesinas del entorno de los páramos de la naciente del Quiroz, con la facilitación política de las Municipalidades de Pacaipampa y Ayabaca y la cooperación científica-tecnológica de las ONG´s NCI e Instituto de Montaña.

Estos procesos de innovación que fue hasta los años noventa fundamentalmente costeño, hoy tiene como actores principales a las Comunidades del entorno de los páramos y bosques de neblina porque son ellas las que pueden perturbarlos irreversiblemente o conservarlos sosteniblemente. Ello depende del establecimiento de un sistema de innovación particular a estos territorios. Las innovaciones específicas logradas por organizaciones particulares no desarrollan en el aislamiento, lo hacen al relacionarse con universidades, centros de investigación, agencias públicas, proveedores de servicios, clientes y sus propios competidores. El desarrollo de las capacidades competitivas requiere de intensivas interacciones entre las capacidades internas de las organizaciones con las capacidades de los agentes que las rodean y de innovaciones institucionales que actualmente ya se registran como iniciativas de Gobierno Regional como la declaratoria del Area de Conservación Regional de los Páramos de Samanga, el reconocimiento de las Rondas Campesinas como guardianes de los páramos y bosques de neblina o la calendarización de la Semana de los Páramos; que si bien representan un proceso aún incipiente de institucionalización del rol estratégico de los páramos en el desarrollo regional, constituyen los pasos iniciales de otros por gestionar.

La agricultura de los páramos utiliza pequeños pero numerosos espacios de terreno lo que representa una limitación para la producción masiva a escala que demandan mercados exigentes, por tanto estas sociedades buscan posicionarse en la economía como organizaciones interrelacionadas en redes de aprendizaje e intercambio que dan valor agregado a sus productos, como bienes obtenidos en una estrategia de conservación de ecosistemas que brindan valiosos servicios ambientales al resto de la sociedad. Debido a la peculiar característica de los conocimientos tradicionales de estas sociedades los bienes que ofrecen son altamente diferenciados por su origen y contenido. Se trata de innovaciones de productos no de producción masiva, sino de una “artesanía” alimentaria de alta diferenciación no solo por el endemismo biológico de su origen, sino por el conocimiento especializado que identifica propiedades favorables al bien producido.

Los desafíos que impondrá la intensificación de los cambios ambientales que modifiquen las actuales ventajas comparativas, requerirá a la par de innovaciones tecnológicas, innovaciones institucionales que movilicen e interconecten a los agentes de la innovación para facilitar y acelerar los procesos de aprendizaje e intercambio de conocimientos que demanda la adaptación, no de una entidad, sino de una sociedad heterogénea ambiental, económica y culturalmente.

Los cambios tecnológicos basados en planes de negocio de productos procesados lácteos de carácter orgánico con añadidos de especies nativas, de papa producida a partir de semilla botánica y variedades nativas y de la producción de truchas como las fitopreparaciones obtenidas de especies vegetales de los páramos y bosques de neblina con potencial económico para su uso medicinal, cosmético, nutracéutico, culinario y aromático basados en los conocimientos tradicionales locales; representan innovaciones tecnológicas cuya rentabilidad o sostenibilidad requieren como complemento ineludible, innovaciones institucionales que faciliten su consolidación y las conviertan en parte de las políticas de desarrollo territorial de los gobiernos locales y regionales.

La constitución de una asociación de Municipalidades en una Mancomunidad de los Páramos vinculadas por el propósito generar políticas para el manejo sostenible de este ecosistema y la formación de una Plataforma de Concertación de las organizaciones comunales de innovación del entorno de los páramos vinculadas por el propósito del desarrollo de innovaciones basadas en los conocimientos especializados locales (tradicionales) y tecnologías orientadas a la conservación de los páramos, que mejoran su competitividad por la producción de bienes altamente diferenciados; representa las bases tecnológicas e institucionales para el establecimiento de un SISTEMA DE INNOVACION para la MANEJO SOSTENIBLE DE LOS PÁRAMOS como estrategia de adaptación al cambio climático, que impulsa el Proyecto Comunidades de los Páramos en los Andes del norte del Perú a través de Instituto de Montaña.

Bases de datos sobre conservación

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